Partly Cloudy

22°C

Partly Cloudy

Clima:
Imprimir esta página

AL ATEO ¿CÓMO LO DIBUJARÍAS?

Marcos Aldana Aguirre.- El religioso y el ateo son creyentes que dan por seguro lo que creen: que  Dios existe y que no existe. Y como a la fecha Dios no se ha prestado a pruebas de laboratorio, ninguno de los dos lo puede probar.

¿Por qué no se presta a análisis? No se sabe. Quizás no le quedaron ganas de volver porque cuando se manifestó como hombre le crucificaron.

Hay diferentes tipos de ateos, los que se dicen en el día y en la noche se persignan. “Dios mío -murmuran- no creas eso que dije ante mis cuates; lo dije nomás para que no me tomen por crédulo”.

Los marxelinistas, que afirman que Dios no existe porque el materialismo dialéctico lo dice. Los enojados con Dios porque lo creen clerical. Los sinceros, que ven los conflictos religiosos. Los creyentes de palabra y ateos de conducta. He aquí una lista, a citar según su aparición en escena:

Carlos Marx (1818-1883). “En Dios no confiamos”, pero sí “in God we trust”. Colaborador del Herald Tribune vendió su alma al dólar cuando en la Guerra contra México se puso a favor de Estados Unidos.

Ponerse en contra pudiera ser razón de justicia social, pero lo hizo contra el débil agredido y se expresó del mexicano como raza inferior, español degenerado -“les dernier des homes”-.

Un ignorante no sabrá que los alimentos de origen mexicano -tomate, papa, aguacate, chocolate, cacahuate, etc.- que quitaron hambrunas a Europa, son de una cultura adelantada. Pero Marx tenía doctorado en Filosofía. Luego fue ateo light; hippie fresa.

Ignacio Ramírez (1818-1874). Contribuyó a instituir la enseñanza laica. Preocupado por sacar al pueblo de su atraso mediante la educación. Poeta. ¿Puede haber poesía materialista?

Ateo por ironía, viudo doliente, se enamora de una musa de poetas. La dama es Rosario Peña, Rosario la del Nocturno; la de Manuel Acuña.

Chayo les dice a unos que sí, a otros quizás, y prefiere a Manuel M. Flores, quizás no por poeta.

A falta de Dios, Nacho le rinde culto a Chayo. No columbró que a las mujeres no se les conquista con versos  (¿A quién se le ocurre, si entre más les declamas más alzas su ego y más conejo te ven?). No terminó como Acuña, pero sí relativamente joven, visitando la tumba de la esposa. 

Ignacio Altamirano (1834-1893). “Dios no existe”, fue su prédica en la  Reforma. Se opuso a la amnistía que ofreció Juárez, pidiendo baños de sangre a la francesa.

Con Porfirio no fue anticlerical, quien pactó con el clero. Ateo de ocasión.

Joaquín Boadella (1908-1983). Médico veterano de la Guerra Civil Española. Articulista culto y divertido. Se decía ¡absolutamente ateo!, como catalán que grita sus afirmaciones. Humanista, bondadoso con su clientela y agradecido con México.

En noviembre falleció; la tarde del sepelio fue fría con cielo cerrado. Sobre su ataúd un crucifijo, voluntad de la esposa. Al bajar al sepulcro, en las nubes se abrió un pequeño agujero enviando un haz de luz que dio por un instante en el crucifijo, ni un centímetro fuera de él, y desapareció.

Ricardo Flores Magón (1873-1922). Los hermanos Flores lucharon contra Porfirio. Ateos, anarquistas, marxistas que aman al obrero matando al obrero, igual que los “defensores de la vida” que matarían a la mujer que abortara (y pena de muerte a quien se suicide).

Quisieron separar Baja California para fundar la República del Proletariado, lo que es paradójico, porque si se es anarquista, ¿para qué hacer gobiernos?

Octavio Paz (1914-1998). Poeta apóstol del ateísmo ¿Cómo se hace poesía materialista? ¿Se esculpe en cantera? ¿Moldean arcilla, escriben y cuecen a fuego? ¿En madera a 20 cuadratines, por pulgada de grueso y 21” de largo? ¿Fue don Octavio el carpintero de los endecasílabos?

En “El Laberinto de la Soledad” escribió que no hay peor insulto para el mexicano que la rayada de madre, porque le recuerda a la madre violada. Un escupir para arriba muy idiota, porque en todo país el insulto va hacia la progenitora. ¡Anda: lo bueno que le dieron el Premio Nobel!

Víctor Orozco (1946- ). Historiador de varios libros, liberal, que pareció marxista cuando deploró que al Papa, en vez de hablarle una obrera entrenada por curas, no fuera una lideresa de la perestroika.

Del tipo de Boadella y Ramírez por su conducta, que no conozco pero que debe ser mejor que la de muchos creyentes que van rezando y con el mazo dando. La honestidad de decirse ateo así lo demuestra.

Por suerte vive para que usted, lector, si tiene angustia existencial, le pregunte: Oiga, profe ¿y cómo se dio cuenta de que Dios no existe?

Jorge Ramos (1958- ). En una entrevista se dijo ateo, más por pose de inteligente que por serlo. Orgulloso de que lo sacaran de aguilita en evento de Trump, cuando eso es de vergüenza de periodista, a quien envían a preguntar, no a cuestionar. Un gringo puede confundir cuestionar con preguntar, no él. Dice que el periodista debe tomar partido e ignora que el partido del periodista es la veracidad.

Deplora que Trump hable mal de México, pero él no ha hecho otra cosa en Miami más que expresarse mal del país que, según él, no le admite sus escritos; pero que hay decenas de diarios que se los publican porque ¿qué de importante pueda decir que eche abajo al PRI, partido contra el que tomó partido? Ateo pirrurri de la Ibero.

AL ATEO ¿CÓMO LO DIBUJARÍAS?
Logo
Imprimir esta página

AL ATEO ¿CÓMO LO DIBUJARÍAS?

Marcos Aldana Aguirre.- El religioso y el ateo son creyentes que dan por seguro lo que creen: que  Dios existe y que no existe. Y como a la fecha Dios no se ha prestado a pruebas de laboratorio, ninguno de los dos lo puede probar.

¿Por qué no se presta a análisis? No se sabe. Quizás no le quedaron ganas de volver porque cuando se manifestó como hombre le crucificaron.

Hay diferentes tipos de ateos, los que se dicen en el día y en la noche se persignan. “Dios mío -murmuran- no creas eso que dije ante mis cuates; lo dije nomás para que no me tomen por crédulo”.

Los marxelinistas, que afirman que Dios no existe porque el materialismo dialéctico lo dice. Los enojados con Dios porque lo creen clerical. Los sinceros, que ven los conflictos religiosos. Los creyentes de palabra y ateos de conducta. He aquí una lista, a citar según su aparición en escena:

Carlos Marx (1818-1883). “En Dios no confiamos”, pero sí “in God we trust”. Colaborador del Herald Tribune vendió su alma al dólar cuando en la Guerra contra México se puso a favor de Estados Unidos.

Ponerse en contra pudiera ser razón de justicia social, pero lo hizo contra el débil agredido y se expresó del mexicano como raza inferior, español degenerado -“les dernier des homes”-.

Un ignorante no sabrá que los alimentos de origen mexicano -tomate, papa, aguacate, chocolate, cacahuate, etc.- que quitaron hambrunas a Europa, son de una cultura adelantada. Pero Marx tenía doctorado en Filosofía. Luego fue ateo light; hippie fresa.

Ignacio Ramírez (1818-1874). Contribuyó a instituir la enseñanza laica. Preocupado por sacar al pueblo de su atraso mediante la educación. Poeta. ¿Puede haber poesía materialista?

Ateo por ironía, viudo doliente, se enamora de una musa de poetas. La dama es Rosario Peña, Rosario la del Nocturno; la de Manuel Acuña.

Chayo les dice a unos que sí, a otros quizás, y prefiere a Manuel M. Flores, quizás no por poeta.

A falta de Dios, Nacho le rinde culto a Chayo. No columbró que a las mujeres no se les conquista con versos  (¿A quién se le ocurre, si entre más les declamas más alzas su ego y más conejo te ven?). No terminó como Acuña, pero sí relativamente joven, visitando la tumba de la esposa. 

Ignacio Altamirano (1834-1893). “Dios no existe”, fue su prédica en la  Reforma. Se opuso a la amnistía que ofreció Juárez, pidiendo baños de sangre a la francesa.

Con Porfirio no fue anticlerical, quien pactó con el clero. Ateo de ocasión.

Joaquín Boadella (1908-1983). Médico veterano de la Guerra Civil Española. Articulista culto y divertido. Se decía ¡absolutamente ateo!, como catalán que grita sus afirmaciones. Humanista, bondadoso con su clientela y agradecido con México.

En noviembre falleció; la tarde del sepelio fue fría con cielo cerrado. Sobre su ataúd un crucifijo, voluntad de la esposa. Al bajar al sepulcro, en las nubes se abrió un pequeño agujero enviando un haz de luz que dio por un instante en el crucifijo, ni un centímetro fuera de él, y desapareció.

Ricardo Flores Magón (1873-1922). Los hermanos Flores lucharon contra Porfirio. Ateos, anarquistas, marxistas que aman al obrero matando al obrero, igual que los “defensores de la vida” que matarían a la mujer que abortara (y pena de muerte a quien se suicide).

Quisieron separar Baja California para fundar la República del Proletariado, lo que es paradójico, porque si se es anarquista, ¿para qué hacer gobiernos?

Octavio Paz (1914-1998). Poeta apóstol del ateísmo ¿Cómo se hace poesía materialista? ¿Se esculpe en cantera? ¿Moldean arcilla, escriben y cuecen a fuego? ¿En madera a 20 cuadratines, por pulgada de grueso y 21” de largo? ¿Fue don Octavio el carpintero de los endecasílabos?

En “El Laberinto de la Soledad” escribió que no hay peor insulto para el mexicano que la rayada de madre, porque le recuerda a la madre violada. Un escupir para arriba muy idiota, porque en todo país el insulto va hacia la progenitora. ¡Anda: lo bueno que le dieron el Premio Nobel!

Víctor Orozco (1946- ). Historiador de varios libros, liberal, que pareció marxista cuando deploró que al Papa, en vez de hablarle una obrera entrenada por curas, no fuera una lideresa de la perestroika.

Del tipo de Boadella y Ramírez por su conducta, que no conozco pero que debe ser mejor que la de muchos creyentes que van rezando y con el mazo dando. La honestidad de decirse ateo así lo demuestra.

Por suerte vive para que usted, lector, si tiene angustia existencial, le pregunte: Oiga, profe ¿y cómo se dio cuenta de que Dios no existe?

Jorge Ramos (1958- ). En una entrevista se dijo ateo, más por pose de inteligente que por serlo. Orgulloso de que lo sacaran de aguilita en evento de Trump, cuando eso es de vergüenza de periodista, a quien envían a preguntar, no a cuestionar. Un gringo puede confundir cuestionar con preguntar, no él. Dice que el periodista debe tomar partido e ignora que el partido del periodista es la veracidad.

Deplora que Trump hable mal de México, pero él no ha hecho otra cosa en Miami más que expresarse mal del país que, según él, no le admite sus escritos; pero que hay decenas de diarios que se los publican porque ¿qué de importante pueda decir que eche abajo al PRI, partido contra el que tomó partido? Ateo pirrurri de la Ibero.

Publicaciones Graficas Rafime S. de R. L. (JMB)