Deficiencias del conocimiento en la mediocridad del sistema educativo

Nutola Vida.- Es fundamental observar analíticamente la base que sostiene la deficiencia de la educación. Y para hallar esa base, hay que dirigirse al conocimiento adquirido. Cuando se habla de conocimiento, se proyecta información, ideas ante algún ámbito, criterios formados e intelecto desde lo a priori hacia lo empírico.

Sin embargo, el conocimiento depende de la investigación, de una pesquisa constante que impulse evolución en creencias, ideologías y filosofías del entorno. Para esto, es menester mantener una claridad hacia la atención de la mente.

Para cualquier persona dentro de sus prioridades de enseñanza-aprendizaje su mirada está planteada en la realidad objetiva. Observando al fenómeno, a lo cuantitativo, casi evitando enfocarse en la primera realidad, aquella que lo conduce a la subjetividad. La deficiencia se encuentra en quedarse ante esa realidad externa y la corrección debe radicar en conocer la realidad interna.

Es una necesidad que la investigación diaria ante el sistema educativo básico, medio y superior, deba acercase a los dos enfoques de la realidad. El cuantitativo y el cualitativo. Mantenerse informados desde estas dos perspectivas le da movimiento progresivo a la recreación de estrategias dinámicas donde las creencias, tanto del docente como del estudiante, creen hipótesis como apertura a nuevos conocimientos, con el fin dentro del planteamiento de cualquier propuesta, rechazar creencias para automáticamente modificar teorías investigativas, dependiendo de fuentes teóricas y empíricas junto con recursos auxiliares.

El qué, el por qué y el para qué son interrogantes que delimitan el renacimiento del conocimiento para aplicarse en las instituciones. Aquí el ámbito filosófico entra ante una crítica profunda que sostiene la esencia de la educación.

Hallar cuál es la problemática que el conocimiento adquirido va en fila hacia la mediocridad es una clave que fundamentaliza la evolución mental. La noción del estudio se enfoca en la mirada del docente ante su metodología de la investigación y la del estudiante ante la trascendencia de su pensamiento crítico. Existe una problemática definida por las dos partes, un análisis concebido de interés e iniciativa y una solución respaldada en la rama de la Ontología.

El aspecto sociocultural y psicológico enfrenta en cualquier ser humano el miedo a reconocer y manifestar su talento innato. Las represiones que se cobijan paulatinamente en lo que ejercemos nos lleva a no explotar capacidades de nuestro ser.

La Ontología está tan oculta ante la mediocridad del ser humano. Por tanto, es imposible que el docente o estudiante tengan la voluntad de compartir habilidades propias si no tienen claro qué es lo que realmente son, quieren y pueden hacer en la vida.

Lo Deontológico es una propuesta del pensamiento filosófico, definido como el deber ser. El sistema educativo puede ser un juego de experimentos propios para bien de las comodidades del docente, desde el disfrute intelectual y de la armonía en el ambiente de sus clases.

El uso inadecuado ante clases retóricas y la dialéctica desactualizada, además de actividades abrumadas con dinámicas ausentes maltrata la concentración e interés intelectual, sepultan el asombro y novedad desde el adolescente hasta el adulto.

El sistema educativo ha sido antidemocrático, con un interés burgués clasista sin dejar de lado la discriminación. Infortunadamente el reconocimiento económico prioriza la entrada en industrias, se enfoca en el círculo político más predominante de México como lo es el PRI, en los cargos más importantes de la milicia los terratenientes, en todo lo que se trata del comercio y claro está en los profesionistas, obligados a seguir con su formación académica para generar mejor salario.

Además, sí se incluye la religión, las escuelas fundadas por monjas o sacerdotes tienden a ser parte de la burguesía por su costoso estudio.

Para modificar metodologías educativas, el ser humano debe también hacerse un estudio profundo del aparato psíquico formulado por el psicoanalista Freud, el Ello, el Yo y el Superyó. Estas funciones se especializan en formar la personalidad.

Es fundamental estudiar al ser que se está transmitiendo en las aulas. Es una investigación profunda del Dasein (ser ahí, estar ahí), lo que acompaña al inconsciente, cada pulsión y deseo que viene siendo el Ello. Además de indagar sobre el estado que se le da al Yo que conforma el Ego, ese mediador y jefe de los movimientos no pensados. Y por última instancia se encuentra el superyó o el superego, el que se encarga de la veracidad de los juicios.

Análisis tras interpretaciones, deducciones de una clara investigación educativa interna, ya teniendo noción de equilibrar hasta las sensaciones, el ser humano estaría abierto, renovado, o por lo menos purificado a entregarse a una enseñanza libre, además, a comprometerse ante un aprendizaje elocuente.

En el salón de clase el conocimiento modela creaciones de propuestas trascendentales a partir de dos elementos claves: el sujeto y la intersubjetividad. Este último permite una interacción social ante el aprendizaje dentro de una convivencia intelectual y emotiva.

Reaccionando a las problemáticas internas, la solución externa sobresale y guía a la evolución de la inteligencia emocional, específicamente en dos procesos internos:

1. Las sensaciones propias debido a la autoconciencia y las sensaciones impropias como la empatía por la sociedad.

2. Las acciones propias como autocontrol y en los demás se convierten en habilidades sociales.

Por tanto, el progreso de las decisiones asertivas para cualquier rama del lenguaje depende solamente del devenir de la perspectiva humana, ante su sistema de vida y la hermenéutica que ejerce sobre ella.

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