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‘Socorrito’, una mexicana que aprendió a leer y escribir a sus 73 años

Carina López.- “Nunca es tarde para llegar a la meta”, así lo consideró doña “Socorrito”, quien a sus 73 años logró recuperar el tiempo perdido y retomó sus estudios de educación básica para aprender a leer y escribir.

Gracias a ello, la abuelita mexicana obtuvo recientemente su certificado de Primaria que muestra con gran orgullo a sus familiares y a un grupo de ancianos con los que convive cada semana en un pueblo localizado en el oriente de la Ciudad de México.

En el marco del Día Mundial de la Alfabetización, que se celebra cada 8 de septiembre, la señora Socorro expresó a Xinhua que la intención de poder ayudar a sus 10 hijos en sus tareas y ahora a sus nietos, la inspiró a salir del analfabetismo.

La mujer de la tercera edad recibió el acompañamiento de los docentes del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), un organismo descentralizado de la Administración Pública Federal que la motivó a seguir estudiando y que le brindó el apoyo integral que ella necesitaba.

Sin embargo, el camino de “Socorrito”, como le dicen sus amigas, no fue fácil. “Mi madre tuvo que vender su casa en el estado de Puebla, en donde yo nací, y nos tuvimos que cambiar a la capital (…) Aquí llevo ya más de 45 años”, relató.

Debido a la precaria situación económica en la que se encontraba la familia de la anciana, ella tuvo que hacerse cargo de los cuidados de sus hermanos menores, por lo que abandonó la escuela.

“Me daba mucha pena que mis hijos me pidieran ayuda para hacer la tarea y yo no podía entender algunas cosas, por eso ahora que tengo a mi última hija, de 18 años, decidí que una forma de apoyarla es terminando mi Primaria”, resaltó.

La anciana no tuvo la misma suerte que Karen, su hija de 18 años, quien estudia el bachillerato, pues la escuela a la que acudía quedaba a una hora de distancia de su hogar; además, no contaba con los recursos para comprar útiles escolares o uniformes.

La ayuda de la maestra “Adelita”, del INEA, fue fundamental en la formación educativa de la madre de Karen.

“Cada vez que nos veíamos le preguntaba todas mis dudas y ella, con explicaciones muy sencillas y mucha paciencia, me hacía mejorar y entender algunos temas que se me complicaron”, recordó.

El INEA propone y desarrolla modelos educativos, realiza investigaciones sobre la materia, elabora y distribuye materiales didácticos y aplica sistemas para la evaluación del aprendizaje de los adultos.

También acredita y certifica la educación básica para adultos y jóvenes mayores de 15 años y más que no hayan cursado o concluido sus estudios en los términos del artículo 43 de la Ley General de Educación de México.

“Iba no sé cuántas veces a ver a la maestra en los módulos en los que trabaja y yo creo que me ayudó mucho porque se dio cuenta que estaba muy interesada en aprender y así pasó casi un año para terminar (la Primaria)”, dijo.

Socorro está pensando en la posibilidad de estudiar la Secundaria (último ciclo de la educación básica), aunque comentó que se tardará más tiempo, pues los temas son más complicados.

“Sería una buena idea estar a la par de mi compañera ‘Lupita’, quien apenas sacó su certificado de Secundaria. Ella tiene 88 años y yo 73; entonces, ahí vamos. Yo creo que a lo mejor sí puedo”, dijo.

En México, la educación básica consta de tres ciclos: Preescolar (tres años), Primaria (seis años) y Secundaria (tres años).

Por ahora, “Socorrito” se dedica a criar algunos animales de granja como pollos y conejos para venderlos entre algunos de sus vecinos, pues solo cuenta con la pensión que le dejó su esposo, quien murió hace más de una década.

Según el último reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) mexicano, el mayor porcentaje de población analfabeta se encuentra entre la población de adultos mayores, acentuándose en las mujeres con un 26 por ciento.

De acuerdo con el informe, cuatro de cada 100 hombres y seis de cada 100 mujeres de 15 años y más, no saben leer ni escribir.

‘Socorrito’, una mexicana que aprendió a leer y escribir a sus 73 años
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‘Socorrito’, una mexicana que aprendió a leer y escribir a sus 73 años

‘Socorrito’, una mexicana que aprendió a leer y escribir a sus 73 años

Carina López.- “Nunca es tarde para llegar a la meta”, así lo consideró doña “Socorrito”, quien a sus 73 años logró recuperar el tiempo perdido y retomó sus estudios de educación básica para aprender a leer y escribir.

Gracias a ello, la abuelita mexicana obtuvo recientemente su certificado de Primaria que muestra con gran orgullo a sus familiares y a un grupo de ancianos con los que convive cada semana en un pueblo localizado en el oriente de la Ciudad de México.

En el marco del Día Mundial de la Alfabetización, que se celebra cada 8 de septiembre, la señora Socorro expresó a Xinhua que la intención de poder ayudar a sus 10 hijos en sus tareas y ahora a sus nietos, la inspiró a salir del analfabetismo.

La mujer de la tercera edad recibió el acompañamiento de los docentes del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), un organismo descentralizado de la Administración Pública Federal que la motivó a seguir estudiando y que le brindó el apoyo integral que ella necesitaba.

Sin embargo, el camino de “Socorrito”, como le dicen sus amigas, no fue fácil. “Mi madre tuvo que vender su casa en el estado de Puebla, en donde yo nací, y nos tuvimos que cambiar a la capital (…) Aquí llevo ya más de 45 años”, relató.

Debido a la precaria situación económica en la que se encontraba la familia de la anciana, ella tuvo que hacerse cargo de los cuidados de sus hermanos menores, por lo que abandonó la escuela.

“Me daba mucha pena que mis hijos me pidieran ayuda para hacer la tarea y yo no podía entender algunas cosas, por eso ahora que tengo a mi última hija, de 18 años, decidí que una forma de apoyarla es terminando mi Primaria”, resaltó.

La anciana no tuvo la misma suerte que Karen, su hija de 18 años, quien estudia el bachillerato, pues la escuela a la que acudía quedaba a una hora de distancia de su hogar; además, no contaba con los recursos para comprar útiles escolares o uniformes.

La ayuda de la maestra “Adelita”, del INEA, fue fundamental en la formación educativa de la madre de Karen.

“Cada vez que nos veíamos le preguntaba todas mis dudas y ella, con explicaciones muy sencillas y mucha paciencia, me hacía mejorar y entender algunos temas que se me complicaron”, recordó.

El INEA propone y desarrolla modelos educativos, realiza investigaciones sobre la materia, elabora y distribuye materiales didácticos y aplica sistemas para la evaluación del aprendizaje de los adultos.

También acredita y certifica la educación básica para adultos y jóvenes mayores de 15 años y más que no hayan cursado o concluido sus estudios en los términos del artículo 43 de la Ley General de Educación de México.

“Iba no sé cuántas veces a ver a la maestra en los módulos en los que trabaja y yo creo que me ayudó mucho porque se dio cuenta que estaba muy interesada en aprender y así pasó casi un año para terminar (la Primaria)”, dijo.

Socorro está pensando en la posibilidad de estudiar la Secundaria (último ciclo de la educación básica), aunque comentó que se tardará más tiempo, pues los temas son más complicados.

“Sería una buena idea estar a la par de mi compañera ‘Lupita’, quien apenas sacó su certificado de Secundaria. Ella tiene 88 años y yo 73; entonces, ahí vamos. Yo creo que a lo mejor sí puedo”, dijo.

En México, la educación básica consta de tres ciclos: Preescolar (tres años), Primaria (seis años) y Secundaria (tres años).

Por ahora, “Socorrito” se dedica a criar algunos animales de granja como pollos y conejos para venderlos entre algunos de sus vecinos, pues solo cuenta con la pensión que le dejó su esposo, quien murió hace más de una década.

Según el último reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) mexicano, el mayor porcentaje de población analfabeta se encuentra entre la población de adultos mayores, acentuándose en las mujeres con un 26 por ciento.

De acuerdo con el informe, cuatro de cada 100 hombres y seis de cada 100 mujeres de 15 años y más, no saben leer ni escribir.

Publicaciones Graficas Rafime S. de R. L. (JMB)