Sunny

18°C

Sunny

Clima:
Imprimir esta página

Un informe (y un sexenio) para llorar

Aída María Holguín Baeza.- Por emoción o por actuación, Angélica Rivera y las dos hijas mayores del matrimonio Peña Rivera soltaron el llanto luego de que, casi para finalizar el sexto y último informe de Gobierno del presidente de la República, Enrique Peña Nieto, agradeciera a su familia por la compañía, la fortaleza, el apoyo, la alegría y el cariño a lo largo del sexenio.

Independientemente de que el llanto de la Sra. Rivera y sus hijas haya sido real o actuado, es indudable que el mensaje emitido por el presidente Peña Nieto con motivo del fin de su sexenio, es para llorar, pero no de felicidad o de agradecimiento.

Puede ser que el último informe (que más bien fue otro desinforme) le haya resultado verdaderamente conmovedor y emotivo a la familia del presidente Peña; sin embargo, para los ciudadanos de “a pie”, resulta ser un “informe” que, junto con el bombardeo de spots publicitarios, provoca (en sentido figurado o literal) llanto de risa, de coraje o de impotencia.

No hace falta decir mucho sobre el terrible desempeño de Enrique Peña Nieto como presidente de la República. La historia y su desenlace ya todos la conocemos. Lo que sí hace falta, es recordarle (cuantas veces sean necesarias) a Peña Nieto y su familia que no será recordado como él tanto anhela, porque hay motivos de sobra para ser recordado como uno de los peores presidentes de México.

A estas alturas del partido, Peña Nieto ya debería saber que por más que siga derrochando en publicidad oficial para tratar -inútilmente- de persuadir al pueblo de lo grandioso que fue su sexenio, no va a lograr convencer a nadie (que no sea su familia, amigos y colegas) de que sí hizo y sí logró, lo que no hizo y no logró.

El caso es que, aunque Peña Nieto siga defendiendo su gestión hasta el último de sus días como presidente de la República, no queda ninguna duda de que su administración ha sido toda una tragedia que trascenderá a su sexenio y que el pueblo seguirá sufriendo y llorando por tiempo indefinido.

En esta ocasión, concluyo citando lo dicho alguna vez por el cantante y compositor estadounidense John Phillips: “Si te dijera las partes de la tragedia, todos nos sentaríamos aquí y lloraríamos”.

laecita.wordpress.com

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Un informe (y un sexenio) para llorar
Logo
Imprimir esta página

Un informe (y un sexenio) para llorar

Un informe (y un  sexenio) para llorar

Aída María Holguín Baeza.- Por emoción o por actuación, Angélica Rivera y las dos hijas mayores del matrimonio Peña Rivera soltaron el llanto luego de que, casi para finalizar el sexto y último informe de Gobierno del presidente de la República, Enrique Peña Nieto, agradeciera a su familia por la compañía, la fortaleza, el apoyo, la alegría y el cariño a lo largo del sexenio.

Independientemente de que el llanto de la Sra. Rivera y sus hijas haya sido real o actuado, es indudable que el mensaje emitido por el presidente Peña Nieto con motivo del fin de su sexenio, es para llorar, pero no de felicidad o de agradecimiento.

Puede ser que el último informe (que más bien fue otro desinforme) le haya resultado verdaderamente conmovedor y emotivo a la familia del presidente Peña; sin embargo, para los ciudadanos de “a pie”, resulta ser un “informe” que, junto con el bombardeo de spots publicitarios, provoca (en sentido figurado o literal) llanto de risa, de coraje o de impotencia.

No hace falta decir mucho sobre el terrible desempeño de Enrique Peña Nieto como presidente de la República. La historia y su desenlace ya todos la conocemos. Lo que sí hace falta, es recordarle (cuantas veces sean necesarias) a Peña Nieto y su familia que no será recordado como él tanto anhela, porque hay motivos de sobra para ser recordado como uno de los peores presidentes de México.

A estas alturas del partido, Peña Nieto ya debería saber que por más que siga derrochando en publicidad oficial para tratar -inútilmente- de persuadir al pueblo de lo grandioso que fue su sexenio, no va a lograr convencer a nadie (que no sea su familia, amigos y colegas) de que sí hizo y sí logró, lo que no hizo y no logró.

El caso es que, aunque Peña Nieto siga defendiendo su gestión hasta el último de sus días como presidente de la República, no queda ninguna duda de que su administración ha sido toda una tragedia que trascenderá a su sexenio y que el pueblo seguirá sufriendo y llorando por tiempo indefinido.

En esta ocasión, concluyo citando lo dicho alguna vez por el cantante y compositor estadounidense John Phillips: “Si te dijera las partes de la tragedia, todos nos sentaríamos aquí y lloraríamos”.

laecita.wordpress.com

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicaciones Graficas Rafime S. de R. L. (JMB)