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Verdaderos representantes del pueblo mexicano

Por Cruz Pérez Cuéllar.- El pasado miércoles 29 de agosto comenzamos a reescribir la historia de nuestro país, con la primera conformación legislativa que desplaza por mucho al bipartidismo anquilosado, que en el caso del PRI, queda reducido a la tercera fuerza, tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores; con una preponderancia de los diputados y senadores de Movimiento de Regeneración Nacional.

La nueva fisonomía del Congreso de la Unión, lo entendemos todos los mexicanos, no se debe a una imposición o a un método de selección fraudulento, como frecuentemente ocurría en el pasado, no cabe duda que se debe a la decisión del pueblo de México, que nos permite representarlo en su mayor parte.

Fue el resultado de muchas décadas de explotación, de corrupción y de sangrar a los ciudadanos, que desengañados por muchos medios, tomaron la decisión de generar un cambio verdadero, no simulado, y que vendrá con toda seguridad a romper con el agotado modelo político que tanto aborrece la gente, sobretodo la mayoría de los votantes.

Es un honor y una honra poder formar parte de este cambio, de esta nueva etapa que quedará enmarcada en los anales de nuestra historia, por la transformación de la estructura política que dirige los destinos de nuestro país (y que muy pronto quedará consolidada con la llegada del nuevo presidente, Andrés Manuel López Obrador)

Pero sobretodo con la regeneración que pretende precisamente este nuevo gobierno, atendiendo a un desgaste que padece el Estado mexicano desde la época del presidencialismo. Apenas se estaba recuperando de los efectos y secuelas del caudillismo revolucionario, cuando comenzamos esta negra etapa de nuestra historia que se hiló a otras peores hasta degenerar en la ya conocida voracidad del presidencialismo moderno y su insaciable corrupción.

En nuestra toma de protesta como miembros del Senado de la República, nos hemos comprometido a dedicarnos en cuerpo y alma a esta tarea reivindicadora, a impulsar las reformas necesarias para que los ciudadanos de abajo, los que han padecido de cerca las consecuencias de los malos gobiernos, puedan superar sus deficiencias y obstáculos.

Vamos en ello de la mano con el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, quien es ejemplo viviente de constancia y tenacidad, de esfuerzo y dedicación, valores con los cuales pensamos revertir los índices negativos, frenar el retroceso y comenzar a escalar los peldaños del desarrollo que implora nuestra gente.

Hay varias iniciativas que estaremos presentando en la primera oportunidad, para comenzar a responder a los compromisos, a las promesas hechas en campaña, a las solicitudes de la gente, que espera resultados inmediatos.

Los temas de seguridad, presupuesto para Chihuahua, salud y turismo, serán de los primeros que impulsaremos, con los cuales inicia este reto que asumimos con entereza y desarrollaremos con empeño.

Por supuesto que cumpliremos con el compromiso de instalar no una, sino varias casas de enlace, para atender y escuchar de cerca las necesidades de la ciudadanía, comenzando por Chihuahua capital, Ciudad Juárez, Hidalgo del Parral, Cuauhtémoc, Delicias y Nuevo Casas Grandes.

Es necesario erradicar desde hoy y para siempre la imagen del senador inalcanzable, incomunicado y solo asequible en la Ciudad de México atendiendo “asuntos importantes”, ajeno a los problemas de la gente que votó por él, a los chihuahuenses que nada más lo veían en las boletas electorales y no volvían a saber de ellos hasta la siguiente elección.

En mi caso, estaremos empeñados por visitar constantemente los municipios, para ayudar a la gente, por los que votaron y por los que no votaron por un servidor también, todos merecen nuestra atención, y a todos nos debemos.

Es una tarea que ya hemos emprendido desde el periodo posterior a la elección del primero de julio, porque esa cercanía nos permite conocer de mejor manera los problemas y necesidades, y luego ello nos dispone a realizar un trabajo más efectivo en materia legislativa y de gestión.

Mientras tanto, me complace informar que ya abrimos nuestra primera casa de enlace, en la ciudad de Chihuahua, y posteriormente estaremos haciendo lo propio en Ciudad Juárez y demás regiones, para que comiencen a fluir las gestiones, las sugerencias y las iniciativas ciudadanas.

Me parece que las condiciones están dadas para que en las LXIV y LXV legislaturas podamos sacar adelante los proyectos más urgentes; el presidente electo y su equipo de trabajo ya dieron la pauta, en el tema de la inseguridad a través del Foro de Pacificación Nacional, que inició en Ciudad Juárez y se lleva a cabo en otras ciudades, con la intención de recabar propuestas de los expertos, académicos, y sobretodo de las víctimas del delito, a fin de generar los programas y políticas públicas que sean necesarias.

La nueva conformación legislativa es tal, que casi la mitad de la Cámara de Diputados estará representada por miembros de la bancada de Movimiento de Regeneración Nacional, 247 en total.

Cierto es que fueron 191 los diputados de mayoría y representación proporcional que obtuvo directamente nuestro partido, pero el resto, los 56 más mencionados, corresponden a candidatos de Morena que participaron bajo las siglas de los otros partidos coaligados, que en este caso fueron el Partido del Trabajo y Encuentro Social.

De esa manera tendremos una mayoría casi absoluta (50% más uno de los votos de la Cámara) con tan solo los votos de Morena; misma que digamos se obtiene con la alianza que mantendremos los partidos que participamos juntos en la pasada campaña electoral.

En la Cámara Baja la nueva composición legislativa, Morena deja desplazado al bipartidismo, con un grupo parlamentario del PAN en segundo lugar con 80 diputados y el del PRI con 45 miembros que queda como tercera fuerza política.

El Partido Encuentro Social se queda con 31 miembros, quedando en cuarto lugar, en tanto que el Partido del Trabajo se queda con 29, para ocupar el quinto sitio. Movimiento Ciudadano le sigue con 28 diputados; el Partido de la Revolución Democrática que se fue en alianza con el PAN, alcanzó 20 miembros; y finalmente el Partido Verde se queda con 16.

La composición del Senado es la siguiente: 58 miembros para el Grupo Parlamentario de Movimiento de Regeneración Nacional, que se fortalece con la alianza con Partido Encuentro Social, que obtuvo 5 escaños; y Partido del Trabajo con 6.

Consolidando con ello una mayoría de 69 senadores de 128; en tanto que el otro partido hegemónico, el Revolucionario Institucional, se quedó reducido a 15 senadores; mientras que el PAN alcanzó 24 escaños. Movimiento Ciudadano se queda con 6 senadores, igual que el Partido Verde y uno sin grupo parlamentario.

Así comienza esta nueva historia, que rompe por completo con la costumbre del partido en el poder, que desde tiempos de la Revolución imponía a su antojo a los diputados y senadores y muchos de los presidentes municipales, y por supuesto a gobernadores y congresos locales.

Ahora lo que nos corresponde es trabajar en favor de los mexicanos, trabajar en la agenda legislativa que pretende dar al traste con los excesos que caracterizan a los gobiernos del PRI y PAN.

Comenzando con la reforma a la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo y del Congreso de la Unión, para reducir salarios, prestaciones suntuosas, viáticos indebidos y excesivos, emolumentos de todo tipo, mediante el plan de austeridad que comenzará a aplicarse en las dos cámaras y luego en la Presidencia de la República a la llegada del presidente entrante.

Esto viene aparejado a la promesa del presidente electo López Obrador, de suspender las multimillonarias pensiones a los expresidentes del país, y por otro lado la de incrementar el salario a los trabajadores del sistema educativo de todo el país, más allá de la inflación. Además de la creación de la Ley Reglamentaria de los Salarios Mínimos, a fin de que éstos suban al doble, como se había prometido en campaña.

En el tema de Seguridad, se iniciará con la creación de la Secretaría de Seguridad Pública, que ordene y organice las tareas fundamentales de la seguridad en el país, y desde luego combata la corrupción que existe en las propias corporaciones policiacas, que mejore las percepciones de los propios agentes y haga más efectivo su trabajo.

Una de las reformas que merece también especial atención es la eliminación de los funcionarios y políticos tótem, que durante varias décadas se mostraron como los intocables, como las vacas sagradas de la política mexicana, esto, a través de la eliminación del fuero constitucional que impide la acción de la justicia en contra de los malos funcionarios públicos, así como de legisladores, gobernadores y otros que ostentan cargos públicos.

El otro paso importante para que no queden impunes tantos delitos que se cometen en el ejercicio público, es elevarlos a rango de delito grave, es decir, que quien sea detenido por uno de estos crímenes no pueda salir bajo fianza. En esta situación se encuentran los delitos de corrupción, delitos electorales y el robo de combustible, entre otros.

Hay mucho trabajo por hacer y nosotros ya hemos comenzado, porque estoy plenamente convencido de que la forma en que podemos cambiar las cosas que se hicieron mal, no es a través de una excelsa planeación.

Y por medio de un excelente programa de trabajo, sino, además, de la ejecución de los mismos, de la labor constante y la lucha ardua, de lo contrario hablamos de demagogia y de esa ya comimos demasiado, ahora lo que toca es trabajar por la gente. ¡Ya!

Sugerencias y comentarios favor de hacérmelos llegar a mi correo:

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Por Cruz Pérez Cuéllar.- El pasado miércoles 29 de agosto comenzamos a reescribir la historia de nuestro país, con la primera conformación legislativa que desplaza por mucho al bipartidismo anquilosado, que en el caso del PRI, queda reducido a la tercera fuerza, tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores; con una preponderancia de los diputados y senadores de Movimiento de Regeneración Nacional.

La nueva fisonomía del Congreso de la Unión, lo entendemos todos los mexicanos, no se debe a una imposición o a un método de selección fraudulento, como frecuentemente ocurría en el pasado, no cabe duda que se debe a la decisión del pueblo de México, que nos permite representarlo en su mayor parte.

Fue el resultado de muchas décadas de explotación, de corrupción y de sangrar a los ciudadanos, que desengañados por muchos medios, tomaron la decisión de generar un cambio verdadero, no simulado, y que vendrá con toda seguridad a romper con el agotado modelo político que tanto aborrece la gente, sobretodo la mayoría de los votantes.

Es un honor y una honra poder formar parte de este cambio, de esta nueva etapa que quedará enmarcada en los anales de nuestra historia, por la transformación de la estructura política que dirige los destinos de nuestro país (y que muy pronto quedará consolidada con la llegada del nuevo presidente, Andrés Manuel López Obrador)

Pero sobretodo con la regeneración que pretende precisamente este nuevo gobierno, atendiendo a un desgaste que padece el Estado mexicano desde la época del presidencialismo. Apenas se estaba recuperando de los efectos y secuelas del caudillismo revolucionario, cuando comenzamos esta negra etapa de nuestra historia que se hiló a otras peores hasta degenerar en la ya conocida voracidad del presidencialismo moderno y su insaciable corrupción.

En nuestra toma de protesta como miembros del Senado de la República, nos hemos comprometido a dedicarnos en cuerpo y alma a esta tarea reivindicadora, a impulsar las reformas necesarias para que los ciudadanos de abajo, los que han padecido de cerca las consecuencias de los malos gobiernos, puedan superar sus deficiencias y obstáculos.

Vamos en ello de la mano con el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, quien es ejemplo viviente de constancia y tenacidad, de esfuerzo y dedicación, valores con los cuales pensamos revertir los índices negativos, frenar el retroceso y comenzar a escalar los peldaños del desarrollo que implora nuestra gente.

Hay varias iniciativas que estaremos presentando en la primera oportunidad, para comenzar a responder a los compromisos, a las promesas hechas en campaña, a las solicitudes de la gente, que espera resultados inmediatos.

Los temas de seguridad, presupuesto para Chihuahua, salud y turismo, serán de los primeros que impulsaremos, con los cuales inicia este reto que asumimos con entereza y desarrollaremos con empeño.

Por supuesto que cumpliremos con el compromiso de instalar no una, sino varias casas de enlace, para atender y escuchar de cerca las necesidades de la ciudadanía, comenzando por Chihuahua capital, Ciudad Juárez, Hidalgo del Parral, Cuauhtémoc, Delicias y Nuevo Casas Grandes.

Es necesario erradicar desde hoy y para siempre la imagen del senador inalcanzable, incomunicado y solo asequible en la Ciudad de México atendiendo “asuntos importantes”, ajeno a los problemas de la gente que votó por él, a los chihuahuenses que nada más lo veían en las boletas electorales y no volvían a saber de ellos hasta la siguiente elección.

En mi caso, estaremos empeñados por visitar constantemente los municipios, para ayudar a la gente, por los que votaron y por los que no votaron por un servidor también, todos merecen nuestra atención, y a todos nos debemos.

Es una tarea que ya hemos emprendido desde el periodo posterior a la elección del primero de julio, porque esa cercanía nos permite conocer de mejor manera los problemas y necesidades, y luego ello nos dispone a realizar un trabajo más efectivo en materia legislativa y de gestión.

Mientras tanto, me complace informar que ya abrimos nuestra primera casa de enlace, en la ciudad de Chihuahua, y posteriormente estaremos haciendo lo propio en Ciudad Juárez y demás regiones, para que comiencen a fluir las gestiones, las sugerencias y las iniciativas ciudadanas.

Me parece que las condiciones están dadas para que en las LXIV y LXV legislaturas podamos sacar adelante los proyectos más urgentes; el presidente electo y su equipo de trabajo ya dieron la pauta, en el tema de la inseguridad a través del Foro de Pacificación Nacional, que inició en Ciudad Juárez y se lleva a cabo en otras ciudades, con la intención de recabar propuestas de los expertos, académicos, y sobretodo de las víctimas del delito, a fin de generar los programas y políticas públicas que sean necesarias.

La nueva conformación legislativa es tal, que casi la mitad de la Cámara de Diputados estará representada por miembros de la bancada de Movimiento de Regeneración Nacional, 247 en total.

Cierto es que fueron 191 los diputados de mayoría y representación proporcional que obtuvo directamente nuestro partido, pero el resto, los 56 más mencionados, corresponden a candidatos de Morena que participaron bajo las siglas de los otros partidos coaligados, que en este caso fueron el Partido del Trabajo y Encuentro Social.

De esa manera tendremos una mayoría casi absoluta (50% más uno de los votos de la Cámara) con tan solo los votos de Morena; misma que digamos se obtiene con la alianza que mantendremos los partidos que participamos juntos en la pasada campaña electoral.

En la Cámara Baja la nueva composición legislativa, Morena deja desplazado al bipartidismo, con un grupo parlamentario del PAN en segundo lugar con 80 diputados y el del PRI con 45 miembros que queda como tercera fuerza política.

El Partido Encuentro Social se queda con 31 miembros, quedando en cuarto lugar, en tanto que el Partido del Trabajo se queda con 29, para ocupar el quinto sitio. Movimiento Ciudadano le sigue con 28 diputados; el Partido de la Revolución Democrática que se fue en alianza con el PAN, alcanzó 20 miembros; y finalmente el Partido Verde se queda con 16.

La composición del Senado es la siguiente: 58 miembros para el Grupo Parlamentario de Movimiento de Regeneración Nacional, que se fortalece con la alianza con Partido Encuentro Social, que obtuvo 5 escaños; y Partido del Trabajo con 6.

Consolidando con ello una mayoría de 69 senadores de 128; en tanto que el otro partido hegemónico, el Revolucionario Institucional, se quedó reducido a 15 senadores; mientras que el PAN alcanzó 24 escaños. Movimiento Ciudadano se queda con 6 senadores, igual que el Partido Verde y uno sin grupo parlamentario.

Así comienza esta nueva historia, que rompe por completo con la costumbre del partido en el poder, que desde tiempos de la Revolución imponía a su antojo a los diputados y senadores y muchos de los presidentes municipales, y por supuesto a gobernadores y congresos locales.

Ahora lo que nos corresponde es trabajar en favor de los mexicanos, trabajar en la agenda legislativa que pretende dar al traste con los excesos que caracterizan a los gobiernos del PRI y PAN.

Comenzando con la reforma a la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo y del Congreso de la Unión, para reducir salarios, prestaciones suntuosas, viáticos indebidos y excesivos, emolumentos de todo tipo, mediante el plan de austeridad que comenzará a aplicarse en las dos cámaras y luego en la Presidencia de la República a la llegada del presidente entrante.

Esto viene aparejado a la promesa del presidente electo López Obrador, de suspender las multimillonarias pensiones a los expresidentes del país, y por otro lado la de incrementar el salario a los trabajadores del sistema educativo de todo el país, más allá de la inflación. Además de la creación de la Ley Reglamentaria de los Salarios Mínimos, a fin de que éstos suban al doble, como se había prometido en campaña.

En el tema de Seguridad, se iniciará con la creación de la Secretaría de Seguridad Pública, que ordene y organice las tareas fundamentales de la seguridad en el país, y desde luego combata la corrupción que existe en las propias corporaciones policiacas, que mejore las percepciones de los propios agentes y haga más efectivo su trabajo.

Una de las reformas que merece también especial atención es la eliminación de los funcionarios y políticos tótem, que durante varias décadas se mostraron como los intocables, como las vacas sagradas de la política mexicana, esto, a través de la eliminación del fuero constitucional que impide la acción de la justicia en contra de los malos funcionarios públicos, así como de legisladores, gobernadores y otros que ostentan cargos públicos.

El otro paso importante para que no queden impunes tantos delitos que se cometen en el ejercicio público, es elevarlos a rango de delito grave, es decir, que quien sea detenido por uno de estos crímenes no pueda salir bajo fianza. En esta situación se encuentran los delitos de corrupción, delitos electorales y el robo de combustible, entre otros.

Hay mucho trabajo por hacer y nosotros ya hemos comenzado, porque estoy plenamente convencido de que la forma en que podemos cambiar las cosas que se hicieron mal, no es a través de una excelsa planeación.

Y por medio de un excelente programa de trabajo, sino, además, de la ejecución de los mismos, de la labor constante y la lucha ardua, de lo contrario hablamos de demagogia y de esa ya comimos demasiado, ahora lo que toca es trabajar por la gente. ¡Ya!

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