Masacre en Minatitlán deja 13 muertos

Veracruz.- La fiesta número 52 de una habitante de Minatitlán, Veracruz, se convirtió en una noche de terror para decenas de familias, luego de que un comando armado ingresó a la palapa donde se llevaba a cabo el convivio y terminó con la vida de 13 personas, entre ellas, un pequeño de un año.

El evento estaba programado para concluir a las 22:00 horas, sin embargo, una hora antes, por lo menos tres sujetos, irrumpieron en el recinto denominado “Los Potros”, ubicado en el callejón 5 de Septiembre esquina con 1ro de Mayo de la Colonia Obrera, a un costado de uno de los accesos a la Refinería.

Mientras el tecladista tocaba “La vida es un carnaval”, de Celia Cruz, hombres y mujeres que se hallaban en el lugar comenzaron a buscar refugio para evitar que las balas, provenientes de armas largas, les arrancaran la vida.

“Era el cumpleaños de mi hermana, cumplía 52, yo venía del baño cuando comenzó la tronadera, no vi cuántos eran porque ya no salí. Perdí a mi hijo, mi único hijo, ya se imaginará el dolor que tengo de ver a mi único hijo muerto, Dios es tan grande que aquí estoy parada, con mi dolor, porque no se puede decir otra cosa, tenía 32 años”, dijo una mujer que logró salir viva del lugar.

En el relato que une el rompecabezas de esta noche de confusión, los sobrevivientes narran que incluso fueron apuntados en la cabeza y obligados a mirar cómo otros asistentes a la fiesta eran asesinados.

“A las viejitas que estábamos bailando nos apuntaron. Sí, mataron a varias viejitas. No sé cuántos eran, yo lo que hice fue aventarme debajo de la mesa, a mi me apuntaron, pero me encomendé a Dios y le dije: perdóname señor y que se haga tu voluntad. Se me hizo eterno, pensé que no iba a terminar. Éramos como 50, éramos puras señoras”, indicó una mujer que toda la noche después del incidente se la pasó rezando y arrepintiéndose por no haber guardado los días sagrados.

Otra de las asistentes, que también perdió a su hermano, describió que al pequeño de un año, que vestía playera amarilla, short de mezclilla y tenis negros, le dispararon a quema ropa.

“Seguía más, yo dije, fue un balazo, pero fue una rociadera porque estaban muertos y ahí mismo le seguían dando. Al bebé lo siguieron rematando, le dieron en el corazoncito, cómo no se van a dar cuenta si lo traía la mamá cargando. A la mamá también le dieron. Yo creo que el papá lo quiso cubrir, pero le dieron en la cara”, recordó.